+34 665 006 913 sokomoso@gmail.com

Una sesión alternativa entre luces y sombras, grafitis a todo color y carteles de neón.


He de confesar que al comienzo de la mañana, no estaba muy convencida de si iba a funcionar la propuesta que les hice a Julián y Tania para su sesión de preboda. Madrid es una ciudad muy viva y grande, con mucho movimiento de personas y coches, ruido, distracciones, etc. Es una aventura detenerse en cualquier acera, y concentrarse para formar una pompa íntima es complicado.

Las calles de la ciudad suponen un reto para conseguir esa atmósfera de intimidad que comparten las parejas.

Así nos sentimos por un rato. Anduvimos algunas calles e hicimos algunas fotos de prueba para calentar motores, pero estábamos algo desubicados y no conseguíamos centrarnos con tanto movimiento. Paramos a tomar un café, que ayudó a que nos relajáramos, y continuamos recorriendo las calles del Centro en busca de inspiración.

El Centro está plagado de rincones con encanto, para todos los gustos y de todos los colores.

Las calles de Madrid son muy variopintas. Lo mismo recorres una calle estrecha que acaba en una espectacular plaza amplia y abierta; como que giras en cualquier esquina y encuentras un precioso mural decorativo repleto de color. Incluso, la entrada del portal de un edificio residencial nos pareció el sitio ideal para tomar alguna imagen.

Relajarse durante la sesión y confiar en el profesional, son las claves para unas fotos espectaculares.

Y «nos vinimos arriba». Me encanta ese momento a media sesión, en que le doy media vuelta a mi cámara, y enseño algunas fotos del trabajo que estamos haciendo a los modelos. Entonces, es cuando se produce el «Qué bien me veo, qué guapos estamos, ¿vamos a hacer más?». Aprovechamos esa energía durante un rato más para seguir haciendo fotos, y terminamos la sesión tomando unas cañas en un bar cercano.

Gracias por compartir conmigo vuestro amor, vuestra alegría y vuestro cariño.